
Reflexivo a la par que provocador, Balanza muestra una constante evolución, buscando a través de sus creaciones, más que respuestas, preguntas sobre la realidad y la percepción de ésta. Un desafío directo hacia el espectador, que no puede permanecer indiferente delante de la obra de arte, consiguiendo que nos situemos dentro del pensamiento creativo y del mundo como motivo de inspiración y espacio vital donde todo acontece. Arte preciso y depurado, que nos permite "saber de él" y saber qué hace:
"(arte porque [soy artista) porque hago arte]
la intención concretar
la necesidad lo que subyace"