
Las fotografías en gran escala recrean espacios interiores arquitectónicos, a menudo misteriosamente deshabitados y anónimos. Ballester acentúa elementos y formas a través del color para crear nuevas composiciones asombrosas. Las fotografías se nutren de la ambigüedad entre fotografía y pintura, alcanzando una belleza melancólica formalmente evocadora.
Además, en su página se puede ver su obra pictórica y escultórica, no menos sorprendente.